16 dic. 2013

Ucrania, entre Oriente y Occidente



La economía ucraniana ha sido un ejemplo típico de economía post-soviet, que crece rápidamente. El mercado de acción ucraniano creció 10 veces entre 2000 y 2006. El sueldo nominal promedio en Ucrania por el comienzo de 2007 superaba los 200 euros por mes. Por otro lado, el país importa la mayoría de las fuentes de energía, aunque en gran medida depende de Rusia como surtidor de energía. Así, mientras que el 25 % del gas natural en Ucrania procede de fuentes internas, cerca del 35 % procede de Rusia y los 40 % restantes, de Asia Central a través de rutas de tránsito controladas por Rusia. Simultáneamente, el 85 % del gas ruso se entrega a Europa occidental a través de la puerta de Ucrania.

Ucrania produce prácticamente todos los tipos de vehículos de transporte: automóviles, autobuses, carros de combate, buques, aeroplanos, trenes de metro y de ferrocarril, e incluso naves espaciales y satélites. En años recientes, la alta producción tecnológica de última generación se ha convertido en norma. Como la mayoría de las industrias han experimentado una modernización significativa, los vehículos Ucranianos se han hecho económicamente más competitivos. Los aviones de la compañía Antonov y los carros de combate de Kraz se exportan a muchos países. Por otro lado, el sector inmobiliario aumentó aproximadamente un 50% a partir de 2007, y el país ha sufrido una burbuja inmobiliaria similar a la del sur de Europa en muchas de sus grandes ciudades, especialmente en Kíev.

En 2012 ha sido sede de la Eurocopa y el Gobierno ucraniano ha realizado una importante inversión por mejorar las infraestructuras del transporte con la creación de nuevas autovías hacia las principales ciudades del país, lo que revierte en potencialidad de negocio e inversión en el sector del transporte en un país donde las carreteras no son buenas y el transporte público terrestre es muy deficiente y obsoleto, ya que no hay alternativas cómodas y seguras al tren en distancias largas. No obstante, el transporte en Ucrania conserva un aire romántico merced al cual, viajar en tren evoca un preciosista retroceso a los años 50, con sus uniformadas azafatas coronadas de ushankas estilo soviet, sus recibimientos con hilo musical de banda de música en la estación y sus viejos pero cuidados vagones, todavía de madera en su interior. Bien le valdría la pena al país no perder un regalo tal para los sentidos tanto en invierno, cuando se congela el Mar Negro, como en primavera, cuando florecen los mares de trigo. O al menos, conservar para el turismo vías como Kiev-Odesa-Sebastopol.

Ucrania ha sido desde 2005 el país europeo con mayores índices de crecimiento y uno de los países del mundo que más rápidamente avanza hacia el progreso, entre otros factores, por contar con la tierra más fértil de Europa (las chernozem, tierras negras),  por la gran capacidad de generar recursos económicos de que dispone el país, por el muy elevado nivel cultural de los ucranianos, y por constituir un pueblo de una resiliencia a toda prueba forjada por una historia de holodomores y progromos, de la que han sabido salir con fortaleza. No obstante, es un país de profundos contrastes que arrastra una lacra política desde 1991 que cristalizó en la revolución naranja y que podría abocar muy fácilmente al país a un enfrentamiento civil

El nombre del país proviene del término krajina, que en eslavo puede tener dos significados: "frontera" o "país". En ucraniano moderno Kраїна  /Kraína/ significa "país" y muchos ucranianos también explican de un modo más castizo, que al añadirse la "u" inicial a Ukraïna significa país "en la frontera" o "al borde" de Rusia. Hay que señalar que el pueblo ucraniano es un pueblo orgulloso que no puede olvidar su grandeza como capital del Gran Rus de Kíev que aglutinaba a ucranianos, rusos, bielorusos, polacos, lituanos, letones, eslovacos e incluso escandinavos. Pero hoy el país busca su identidad propia e independiente de muy diversas formas, a través de la historia cosaca por ejemplo, como muestra su escudo y las numerosas esculturas dedicadas a cosacos en el país, pero esa identidad se busca muy especialmente con su musical idioma. La lengua, como siempre, cobra especial valor y en la escuela es en el primer lugar donde comienzan las tensiones entre los pro-rusos y los pro-europeos cuando los padres de niños ruso hablantes se quejan de que en el colegio sólo se enseña el ucraniano y se veta el ruso. Un hecho que en España puede resultar familiar.


Situación política de Ucrania en la actualidad


En las elecciones presidenciales de primera vuelta que se celebraron el 31 de octubre de 2004, se llevó a cabo una alianza pro-occidental entre el Bloque Nuestra Ucrania de Víctor Yushchenko y el Bloque Batkivshchina de Yulia Timoshenko, aliados contra el bloque pro-ruso del candidato Víktor Yanukóvich del Partido de las Regiones. El resultado de primera vuelta dio la victoria a Yushchenko con el 39,87% sobre Yanukóvich con el 39,32% pese a las irregularidades presentadas y los actos de corrupción.
Para la segunda vuelta realizada el 21 de noviembre de 2004, el pro-ocidental Yushchenko recibió el apoyo del Partido Socialista y Yanukóvich el apoyo del Partido Comunista, pero esta segunda vuelta fue calificada como un inmenso fraude por los organismos internacionales debido a las innumerables irregularidades y actos de currupción. El 23 de noviembre de 2004 los partidarios de Yushchenko salieron a la calle a protestar en lo que se llamó revolución naranja. En la Maidan Nezalezhnosti (Plaza de la Independencia) de Kiev había 500.000 protestantes y las protestas se extendieron rápidamente a otras ciudades colapsando el país.

En diciembre de 2004 se reunieron Yushchenko y Yanukóvich para pactar unos nuevos comicios a la Presidencia de la República que serían el día 26, invalidándose los anteriores comicios del 21 de noviembre. Las nuevas elecciones presidenciales, ya calificadas como limpias y transparentes, dieron la victoria a Yushchenko con el 52% de los votos sobre un 44% de Yanukóvich. En 2005 Yúshchenko despidió de su gobierno a varios funcionarios del gabinete de la Presidencia de la República, entre ellos a su aliada, la pro-occidental Timoshenko, por acusaciones de fraude en sus gestiones.

Posteriormente llegaron las elecciones al parlamento del 26 marzo de 2006, año en que se produce la ruptura definitiva entre los partidos aliados que llevaron a cabo la revolución naranja y se formó gobierno tras un acuerdo entre los dos partidos rivales, Nuestra Ucrania y el Partido de las Regiones. Este acuerdo se plasmó en una Declaración de Unidad Nacional en la que se manifestó ambos bloques que eran pro-reforma y pro-occidente. Pero ello representó una convergencia sino que fue una fuente de conflictos porque Yanukovich aceptó el pacto pero siempre ha actuado como representante de la población rusófila, generalmente muy orgullosa de la antigua gloria soviética.

En la actualidad existen tres principales partidos políticos, pero ninguno con la suficiente fuerza para tener la mayoría. El que suele tener mayor representación parlamentaria suele ser el Partido de las Regiones liderado por Yanukovych. El segundo partido es el bloque de Yuliya Timoshenko, Primera Ministra entre 2007 y 2010 (y encarcelada posteriormente según sus defensores para no hacer sombra a Yanukovich y Yushchenko), y el tercero  el partido anti ruso Nuestra Ucrania, constituido por alianzas entre partidos pequeños y cuyo líder, todavía con las señales del envenenamiento por dioxina en su rostro, es Yushchenko. Toda la política Ucraniana desde la revolución naranja  de 2004 ha girado en torno a Yanukovich, Yushchenko y Yuliya Timoshenko, que se han ido turnando en la presidencia y el gobierno.

La sociedad ucraniana presenta un grado muy alto de polarización en torno a lo pro-ruso y lo pro-occidental, que a su vez tiene una localización geográfica y una preferencia en la utilización del idioma ruso o ucraniano. La parte del este que limita con Rusia y el sur, que incluyendo Crimea y Odesa, apoyan y defienden la alianza con Rusia. Las partes norte y oeste, especialmente Lviv, se definen pro-occidentales y esperan que Ucrania forme parte de la OTAN y de la UE. Así, la población se divide claramente entre pro-rusa o pro-europea. Añadido a esta tensión, los ciudadanos no confían en las Instituciones públicas ni en la clase política, y el nivel de corrupción en la administración es muy alto. Los sobornos a funcionarios suelen ser necesarios en casi cualquier gestión civil ciudadana y a este panorama hay que sumarle bajos salarios, inflación y una inestable situación política. No obstante, se trata de un pueblo fuerte, culto y orgulloso, cuya motivación para construir el país hace posible que superen año tras año una coyuntura tan desfavorable.

Entre Oriente y Occidente

Los pro-occidentales, representados por la ex-Primer Ministro Timoshenko y el ex-Presidente Viktor Yushchenko, siempre han considerado la ampliación de la permanencia de la base rusa de Sevastopol hasta el 2042 una traición a la patria. Pero la agudización de las mayores tensiones políticas de Ucrania se desató tras la decisión del gobierno ucraniano de interrumpir los preparativos de la firma de un acuerdo de asociación y libre comercio con la UE. Se trataba de un convenio que tenía previsto firmarse en la ya reciente Cumbre de Vilna y que preveía la integración de Ucrania, Moldavia, Georgia y Ucrania según los acuerdos de la cumbre de Praga del 2009. La negativa de Yanukovich al acuerdo estuvo motivada, según su Primer Ministro Nikolai Azarov, por motivos económicos. Azarov llamó limosna a los 1.000 millones de euros que la UE ofrecía a Ucrania en un plazo de siete años, y de inaceptables algunas condiciones de la UE como la liberación de la ex-primer ministra Yuliya Timoshenko o la reforma de la ley electoral. Tras la negativa de Yanukovich, Yuliya  Timoshenko inicia en abril de 2012 una huelga de hambre desde su celda generándose un calco del clima de la Revolución Naranja del 2004.

Tras este fallido intento de la adhesión de Ucrania al tratado de Libre Comercio con la UE, subyace sin duda la grave situación económica del Gobierno de Yanukóvich, que toma forma en la necesidad urgente de actualizar el tejido productivo ucraniano a los estándares y requisitos técnicos europeos, una actualización estimada por el BM y el FMI en 160.000 millones de dólares. Sin embargo, dicha actualización es imposible tras el fallido intento de lograr del FMI un préstamo de 830 millones de $ necesarios para lograr la transición de la economía ucraniana antes de su incorporación a la UE. Un crédito que tendría como requisitos ineludibles la congelación de salarios y pensiones y la subida del precio del gas, medidas impopulares en un país con una deuda cercana a los 136.000 millones $ y un preocupante estancamiento económico, a lo que se une la falta de garantías plenas para una posible integración de Ucrania como miembro de pleno derecho de la UE, así como el actual rechazo de la opinión pública europea a dicha plena integración. Según William Engdahl en declaraciones para Rusia Today " los ciudadanos europeos se sienten muy incómodos con la idea de que Ucrania se incorpore a la UE, pues la zona está en una crisis profunda debido a la bancarrota de Grecia, Portugal, Italia y otros países del sur y no tienen el dinero para hacer algo positivo para Ucrania".

La puntilla final a la crisis ucraniana proviene del suministro de las fuentes de energía. Hay que recordar que el proyecto del gasoducto Nabucco West , proyectado por EEUU para transportar gas azerí a Europa a través de Turquía, Bulgaria, Rumania y Hungría (y así evitar el chantaje energético ruso) fracasó al haberse inclinado Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajistán por el proyecto ruso del gasoducto South Stream. Por parte rusa, en el 2007 se presentó el gasoducto South Stream , gasoducto de 39.000 millones de dólares que recorre Rusia, Bulgaria, Serbia, Hungría, Eslovenia e Italia y que tras la crisis ucraniana del gas de 2006, garantiza el suministro de gas ruso a la UE evitando el paso por Ucrania.  (Azerbaiyán se retiró del South Stream en junio de 2013, al ser  elegida para Azerbaiyán la vía alternativa del Gasoducto Transadriático TAP, Trans Adriatic Pipeline, mediante el cual Azerbaiyán exporta su gas hacia Europa a través de Grecia, Albania e Italia, aunque sólo puede transportar un tercio del proyecto Nabucco, por lo que no supone ninguna amenaza para los intereses de Rusia.)

Posteriormente, la administración ruso-germana ideó el proyecto Nord Stream que conecta Rusia con Alemania por el mar Báltico, con una capacidad de transporte de 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año y con una vigencia de 50 años. Dicha ruta resulta vital para el suministro energético de Alemania y Países Nórdicos. Por tal motivo, se ha declarado de "interés europeo" por el Parlamento Europeo y objetivo geoestratégico de primer orden para Rusia, pues con dicha ruta se cierra la pinza energética rusa por el Báltico y por el Cáucaso, descartándose a las Repúblicas Bálticas, Polonia y Ucrania como territorios de tránsito energético. Rusia conseguiría así su doble objetivo de asegurar un flujo ininterrumpido de gas hacia Europa por dos vías alternativas (lo que invalidaría la tesis de la ex-Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, que afirmaba que Rusia "quiere estrangular la economía europea") y garantizaría el suministro ininterrumpido de gas ruso a los países de la UE evitando el tránsito por Ucrania cuando  antes, más del 80% del total del gas que la UE importa de Rusia pasaba por Ucrania.